
Ilusiones que quedan intactas en nuestro alma, porque por muchos impedimentos o factores adversos que nos puedan surgir por el camino hacia ese objetivo, no tendrán la fuerza para quitárnosla .

Hace muy poco casi pierdo a un amigo de sangre y compañero de entrenos, pero por gracias a Dios o a su suerte, todavía puedo ir detrás de su rueda los fines de semana. Es increíble que pocas horas después de sufrir un accidente casi mortal, solo piense en su objetivo, buscando formas y métodos de poder entrenar con las secuelas físicas que le ha producido el percance pero ... ya queda menos.
Desde aquí me gustaría darle todo mi apoyo y poder ayudarle en todo, para que pueda cumplir su objetivo, que nada ni nadie, podrá desquebrajar ese alma de hierro y por eso te digo....
¡ YA QUEDA MENOS !