
Ilusiones que quedan intactas en nuestro alma, porque por muchos impedimentos o factores adversos que nos puedan surgir por el camino hacia ese objetivo, no tendrán la fuerza para quitárnosla .

Hace muy poco casi pierdo a un amigo de sangre y compañero de entrenos, pero por gracias a Dios o a su suerte, todavía puedo ir detrás de su rueda los fines de semana. Es increíble que pocas horas después de sufrir un accidente casi mortal, solo piense en su objetivo, buscando formas y métodos de poder entrenar con las secuelas físicas que le ha producido el percance pero ... ya queda menos.
Desde aquí me gustaría darle todo mi apoyo y poder ayudarle en todo, para que pueda cumplir su objetivo, que nada ni nadie, podrá desquebrajar ese alma de hierro y por eso te digo....
¡ YA QUEDA MENOS !
Muchas gracias hermano, amigo, ya quedó en anecdota, ahora a por todas.
ResponderEliminarComo ya te dije, ésta es una de las entradas que más me gustan de tu blog. También te dije que deberías retomarlo; plasmar los pensamientos que tenemos en nuestra cabeza no es tarea fácil, pero tú has demostrado ser capaz de hacerlo dejando el listón bastante alto con las entradas que tanto yo como muchos más, hemos leído.
ResponderEliminarCreo que lo único que me queda por añadir, y que espero que sepas por qué, es un buen "¡Ya queda menos!"
Alba